lunes, 12 de enero de 2009

Vendedor de sonrisas

2 comentarios:

Narkia dijo...

Y no hay profesión más hermosa y satisfactoria que esa...regalar sonrisas y mágia aunque sólo sea por un instante.
A mi encanta comprar globos para soltarlos y ver como suben y suben, es una forma de vencer el miedo a mirar al cielo.
Un abrazo.

P.D: Me encanta tu punto de vista y cada uno de los istantes que cazas.

Anónimo dijo...

precioso al!,
un besin,
nada más bonito que regalar sonrisas.
y qué bonita música
un besin,
I.